Videntes de Nacimiento: Nuestros Videntes

Videntes de Nacimiento: Nuestros Videntes

En el mundo de la videncia hay dos grupos de personas. Por un lado están aquellas personas que no habiendo nacido con el “don” o la “sensibilidad” para adelantarse a los hechos, se han formado y han desarrollado todas sus destrezas gracias a determinados elementos como el Tarot, algún tipo de oráculo u otra mancia.  Este grupo de personas es el más numeroso y si bien, pueden llegar a ejercer el arte de la pronosticación, siempre estarán limitados.

Menor en número son aquellas otras personas que han nacido con el “don” o la “gracia” de la videncia. Son personas poco comunes que por distintas cuestiones han podido y sabido desarrollar el innatismo de la adivinación gracias, en la mayoría de los casos, a la herencia genética de sus ancestros. Son personas también que, necesariamente, han desarrollado durante su infancia sus poderes de manera natural y espontanea, sin coacciones y sin restricciones. Ocurre que muchas de estas personas, durante su infancia, fueron vistas como “personas raras” y poco “integradas” por lo que ellos mismos y sus familias, en muchos casos, reprimieron ese don con el que nacieron; perdiéndolo con el paso del tiempo.

videntes de nacimiento

Hay que decir en este punto que todos los videntes que forman nuestro maravilloso grupo son videntes de nacimiento y con una dilatada y brillante trayectoria. Por ello, precisamente por el “don” que han desarrollado, no necesitan trabajar con Tarot o con cualquier otro tipo de apoyo. Ello no significa que no sepan utilizar distintos tipos de mancias y oráculos adivinatorios; es más nuestros propios videntes recomiendan, a veces, usar algún tipo de apoyo como el Tarot o alguna mancia por el mero hecho de facilitar su concentración,  por contextualizar o incluso por ahondar en algún dato.

Por otra parte, ellos mismos dicen que “una persona con estas facultades no quiere decir que sea distinto al resto en cuanto a su vida social” Ellos  son padres, madres y, sobre todo, personas, próximas y cercanas.  Tampoco son “personas que vayan más allá de las leyes del universo,” incluso ni se consideran especiales.

Ellos suelen decir que han tenido la suerte de nacer con una parte de su mente desarrollada y que gracias a la comprensión de sus padres y un ambiente adecuado para su desarrollo cognitivo y personal,  han logrado desarrollar y perfeccionar dicha “gracia de Dios o de la Naturaleza” que ponen hoy al alcance de todos nosotros.

Predisposición a la Videncia Real

Nuestros videntes opinan que todos nacemos con dicha predisposición. Ellos, además, en casi todos los casos, tienen antecedentes de abuelos o madres que ya tenían este “don”; por lo que se han desarrollado como personas en un ambiente propicio para seguir cultivándolo y desarrollándolo.

Además de esta maravillosa capacidad de visualizar el pasado, el presente, el futuro e incluso de ser capaces de realizar una introspección de nosotros mismos con tan solo marcar su número de teléfono, el haber convivido con padres, madres y familiares que ya presentaban este tipo de virtudes adivinatorias,  hace de todos ellos unos videntes excepcionales, únicos y del todo especiales.

Gracias su genética y a su entorno adecuado para la alta magia, han desarrollado una facultades extraordinarias puestas al alcance de todo el mundo y con el único objetivo de ayudar, de iluminar y dar respuesta a todas nuestras preguntas y nuestras inquietudes.

Ellos, son capaces también de utilizar las energías que el cosmos nos brinda,  son expertos en ciencias como la astrología, la numerología, la metafísica, el Tarot.

Ya para terminar, diremos que contar con un vidente de nacimiento es un valor añadido, es un rasgo que puede ayudarnos a profundizar mucho más en las cuestiones que nos ocupan y nos preocupan, ofreciéndonos una solución y una iluminación interior profunda, duradera y única por cada uno de nosotros.

Es por ello que se podría decir que, debido a la excepcional naturaleza de  nuestros amigos videntes, no somos el típico  gabinete de tarot, somos especiales porque nuestros videntes son especiales y hacen de su pasión su ocupación, brindándote aquello que necesitas y que tanto anhelas.

Puedes probar a llamar y verás  como cuando cuelgues el teléfono eres ya una persona distinta.