Videntes sin preguntas

Videntes sin preguntas

Amaia, una chica de Madrid que suele utilizar algunos de nuestros tarotistas fiables y videntes sin preguntas, nos daba las gracias públicamente por distintos servicios de tarot y videncia y toda la luz y la confianza en sí misma que ello le ha aportado en estos últimos meses. Este artículo es un reconocimiento a Amaia y tantas otras personas que han cambiado su vida gracias al trabajo de unas videntes verdaderas.

Videntes Verdaderas: Sin preguntas

Una vidente fiable es aquella que no requiere hacer preguntas a las personas que le consultan; de hecho será la persona que llama quien  deba hacer las preguntas a la vidente o a la tarotista, a partir de sus inquietudes o sus preocupaciones; nunca será al revés.

videntes sin preguntas

El otro día, Amaia G. nos mandó un e-mail. Nos contaba que ella es una persona bastante insegura, por ello, hace tiempo,  las consultas sobre su futuro le aportaban seguridad y tranquilidad. Sin embargo, últimamente, nos informaba de distintas experiencias negativas o decepcionantes que ha padecido. Una de ellas  fue en una consulta presencial: de los 20 minutos que duró dicha sesión, más de 10 minutos fue tiempo que empleó la supuesta vidente en hacerle todo tipo de preguntas. Amaia, terminaba su correo quejándose de este tipo de actitudes:

Saber de esta manera el pasado de uno es fácil, ya que mis respuestas le daban pistas sobre mi vida y los hechos ocurridos en ella.”

Es evidente que Amaia no tuvo suerte. Una buena vidente, sobre todo si es una vidente natural, requiere de un mínimo de preguntas. En todo caso, las preguntas que se deben formular, en una sesión de videncia, deben ser  para lograr captar nuestra comodidad y nuestra empatía. Una vidente natural verdadera y con experiencia puede formular preguntas tipo:

¿Qué tal estas? ¿Cómo te encuentras? ¿Te sientes bien?

Son, como podemos ver, preguntas tipo, enfocadas a captar nuestro entendimiento y una relación más cordial con la vidente que ha de atender a nuestras necesidades. Una buena vidente, una vidente natural verdadera jamás, en muy raras ocasiones, hará preguntas personales que le aporten una información personal, vinculada con nuestra vida ya que, por su naturaleza de vidente natural, simplemente no necesita de ese tipo de información para saber de nosotros. Le bastará nuestra presencia telefónica, nuestra energía y captar nuestro estado de ánimo para saber, para sentir y percibir cuestiones esenciales en el tema que se va a abordar.

Videntes sin preguntas: Videntes de nacimiento

Por lo tanto, tal y como le respondimos a Amaia, si damos con una vidente que nos pregunta de manera reiterada sobre nuestra vida, aunque sea sobre nuestro pasado, estamos perdiendo el tiempo y también frustrando nuestras esperanzas ya que con dicha actitud, esa supuesta vidente está demostrando  que no es lo que dice ser.

videntes sin preguntas

Nosotros, personalmente, aconsejamos a Amaia una de nuestras videntes naturales, una de las verdaderas videntes, las que se vienen a definir como “videntes sin preguntas”; en este caso Amaia pudo comprobar como una vidente real no requiere hacer preguntas. Una vidente natural debe comunicar y aportar conocimiento, luz, valor a sus juicios a través de su propia virtud de vidente natural y, al final, emitir una serie de consejos, en base a lo visto y establecido. De esta manera somos nosotros quienes debemos preguntar sobre aquellas partes del tema expuesto que aún tengamos alguna duda.

Solo las verdaderas videntes pueden llegar a valorar lo que supone para muchas personas el hecho de marcar un teléfono y hablar de aquellas cuestiones que más nos importan o más nos preocupan. Es un acto de fe, es una cuestión de confianza, un vínculo entre la vidente y la persona que se decide a llamar casi sagrado que no merece ser traicionado, por ello, igual que en el caso de Amaia, queremos aconsejar que, antes de llamar a cualquier vidente, nos informaremos sobre la persona en la que vamos a depositar nuestra confianza y nuestros secretos.

Al igual que Amaia, queremos haceros partícipes de nuestros consejos y la mejor de las experiencias personales en el campo de la videncia. Un buen vidente jamás dirá que es el mejor de todos. Será su trabajo y la satisfacción de quien se decidió confiar en él la mejor garantía de tu trabajo y su eficacia.